Sin de noche no puedes dormir bien, aqui esta la clave para cambiarlo

Todos hemos pasado por esos momentos en los que estamos cansados de sentirnos cansados, donde nos encontramos algo desesperados por acostarnos y poder descansar, pero, eso no lo logramos. Ante ello no debemos preocuparnos ya que podemos aprender una buena rutina y de esta manera conciliar el sueño. 

Asegurémonos de estar realmente cansados: si somos noctámbulos, este es un buen consejo para ir a dormir dentro de horarios razonables. En este caso lo razonable es exponernos a la mayor cantidad posible de luz natural en el transcurso del día.  De acuerdo a estudios científicos esto puede ayudar a entrenar los relojes internos para estar listo al momento de dormir más temprano. 

Debemos estar atentos a lo que comemos y bebemos: es recomendable evitar la comida que sea demasiado pesada o azucarada justo antes de ir a la cama. Contar con un buen sueño es un proceso que se inicia mucho antes de dormir, de hecho, unas seis horas antes, es ese momento en que tenemos la posibilidad de disfrutar de una última bebida con cafeína, y ello se debe a que la cafeína permanece en promedio unas nueve horas en nuestro sistema. Pero no solo eso, sino también debemos evitar el té, el café y las bebidas gaseosas luego de las 12 del mediodía.

Hagamos un ritual relajante antes de ir a dormir: antes de acostarnos una rutina agradable puede relajarnos tanto mental como físicamente, y si lo hacemos de manera constante nuestro cuerpo y cerebro lograran reconocer esos pasos como una señal de que ha llegado la hora de dormir. Para ello podríamos considerar tomar un baño o ducha tibia, meditar, hablar con tu pareja o familia, escribir un diario, leer un libro o escuchar música con las luces bajas.

Se recomienda practicar una buena higiene del sueño: y ello incluye no usar pantallas al menos una hora antes de acostarnos, lo que no significa ducharse o cepillarse los dientes antes de acostarse, aunque tampoco se trata de una mala idea. Cuando hacemos referencia a una adecuada higiene del sueño, eso implica crear un contexto que sea el ideal para dormir, y este incluye mantener un horario de sueño regular, evitar los estimulantes y el alcohol, y prestar atención a tu entorno de sueño.

Siempre debemos priorizar nuestro sueño: para que funcione se debe mantener la misma rutina horaria al momento de acostarse ya que eso siempre ayuda. Posiblemente te han contado sobre exitosos empresarios o líderes mundiales que solo necesitan dormir cuatro cada noche, pero para ser sinceros, la mayoría de las personas no puede hacer eso. Incluso si sientes que estás lo suficientemente alerta luego de unas pocas horas de descanso, te puedes encontrar con el efecto acumulativo de haber dormido muy poco, situación que puede afectar la salud física y la mental.

Alcanzar un sueño constante durante menos de cinco horas cada noche podría incrementar el riesgo de un ataque cardíaco, accidentes cerebrovasculares o cáncer. Al respecto, las estadísticas médicas han demostrado que la carencia de sueño innegablemente acorta la vida. Para revertirlo debemos asegurarnos de dormir las siete u ocho horas cada noche siguiendo un horario de sueño regular. Es decir, acostarnos y despertarnos aproximadamente a la misma hora todos los días incluyendo los fines de semana.