La música en el bolsillo gracias al cassette

Para quienes alcanzamos a usar cassettes, nunca habríamos podido imaginarnos llegar a usar un altavoz bluetooth jbl, ni mucho menos. Y es que desde el ocaso de la década de los 70, y a través de toda la siguiente, los 80, el empleo del cassette se convirtió en uno de los formatos que más uso tuvo con el fin de grabar y oír música. El cassette en medio de sus nuevas ínfulas, pretendió dejar de un lado al disco de vinilo, pero su realidad fue otra ya que solo alcanzó a convivir con él, pero sin ir más allá sobretodo en la calidad del sonido, aunque si se destaco en algunos aspectos funcionales. 

Fue el walkman, quien tras su aparición hizo realidad que el cassette pudiera escucharse de manera simultánea mientras uno se dirige a cualquier lugar, a la universidad, al trabajo, o simplemente por placer. Del mismo modo, para diversos grupos de rock alternativos estos fueron sus primeros formatos de grabación, en los que su primeras composiciones eran dadas a conocer entre sus amigos y quienes se convertían en sus primeros seguidores. 

Los cassettes pululaban por todas partes, podían ser vendidos desde discotiendas, pero de igual manera  eran objeto de la conocida piratería y en consecuencia, de su venta ilegal. Era así como los compradores podían encontrar idénticas versiones a las originales, pero evidentemente con una fidelidad en el sonido bastante inferior. También se podían encontrar diversas recopilaciones musicales que oficialmente nunca fueron grabadas. Y una vez llegada la década de los noventa, con la incursión del cd y el casete llegó lentamente a su ocaso para la historia.

No todo esta perdido 

Sin temor a dudas, debemos estar conscientes de que la reciente música en streaming se ha encargado de eliminar los formatos clásicos. Pero, un momento pues todo no esta perdido, ya que ahora quien pide paso es nada más que la cinta de cassette, lo cual ha reflejado un insólito incremento del 35% en las ventas alcanzadas el último año en EEUU, de acuerdo a información suministrada por Nielsen Music. Siendo la manera más popular de oír música en los años 80 y 90, el cassette, fue sustituido por la música digital. Pero para la alegría de mucho y como casi todo en estos días, solo se estaba aperturando el paso para una segunda oportunidad para este formato, y todo aducido por la fiebre del vintage con la que también se ha podido recuperar objetos y tecnología como la de las polaroids y los vinilos.

Si hacemo algo de historia, el cassette tuvo su origen a mediados de los años 60, como el fruto de la necesidad de grabar, pero también de transportar dicho audio en un formato más accesible, pequeño y cómodo que los que ya existían, sobretodo el magnetófono. El funcionamiento del cassette es sumamente básico ya que se trataba de una carcasa de plástico que contenía 2 carretes por donde pasaba una cinta magnética a una velocidad promedio de 4,76 centímetros por segundo. Poseía dos caras al igual que los vinilos, los cuales, luego de determinadas mejoras, comenzaron a utilizarse para vender música en masa.